El rey de cierta tierra también conocía la historia y eso le dio una idea.
-¡Es la manera perfecta de tratar a mis prisioneros! -dijo un día a su ministro-. Lo único es que no se lo dejaré a la suerte; pondré letreros en las puertas de las habitaciones, y en cada caso le daré al prisionero ciertos datos acerca de los letreros. Si es inteligente y puede razonar lógicamente, salvará su vida... ¡y encima se llevará una hermosa novia!
-¡Es una idea excelente! -dijo el ministro. (Al ministro le parecía un poco machista eso de la novia, pero por si acaso prefirió callarse...)
Ayuda al prisionero a recuperar su libertad y, de paso, conseguir una dama. ¡Adelante!
................. clica en ella